Fiestas vascas
San Prudencio y Nuestra Señora de Estíbaliz
San Prudencio y Nuestra Señora de Estíbaliz: Identidad y Tradición Alavesa
El Territorio Histórico de Álava se viste de gala para honrar a su patrón en una celebración que es reflejo de nuestra historia y cohesión como pueblo. Desde el Museo del Nacionalismo Vasco, ponemos en valor estas festividades que mantienen vivo el legado cultural de Araba.
El Preludio: Retreta y Tamborrada
La festividad arranca el 27 de abril, víspera de San Prudencio. La Retreta en la Plaza de la Provincia de Vitoria-Gasteiz marca el inicio oficial. Acto seguido, la Tamborrada toma el protagonismo: representantes de las sociedades gastronómicas alavesas, ataviados con sus característicos delantales y sombreros, recorren las calles al son del txistu y el tambor, manteniendo una de las tradiciones más queridas.
28 de Abril: Romería en las Campas de Armentia
El día del Santo, la Basílica de Armentia se convierte en el epicentro de la devoción y la alegría popular. Tras los actos religiosos en honor a las reliquias de San Prudencio, la fiesta se traslada a las campas:
Es el momento de degustar el tradicional revuelto de perretxikos y la cazuela de caracoles.
Exhibiciones de herri kirolak que conectan con nuestras raíces.
Puestos de venta y actividades para todas las edades que perduran durante toda la jornada.
1 de Mayo: Santuario de Estíbaliz
El broche de oro llega el 1 de mayo con la subida al Santuario de Estíbaliz. En este entorno emblemático, la jornada se define por la convivencia y la cultura vasca:
Concursos gastronómicos (tortilla de patata).
Certámenes de aurresku y de baile suelto, donde la elegancia de nuestras danzas brilla con luz propia.
Deporte rural y un ambiente de hermandad inigualable.